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Entrevista a Ana Ojeda sobre "Vikinga Bonsái"

Actualizado: 27 de mar de 2020


Por Malena Maranghello y Florencia Benítez


Primero, Ana, te agradecemos por tomar parte de tu tiempo para realizar esta entrevista. A modo de introducción ¿Te gustaría contarnos cómo nació esta novela y qué consideras qué deben saber aquellos que aún no la leyeron? Muchas gracias a ustedes por su interés y por su lectura. Para mí siempre es una alegría encontrarse con la mirada de les lectores. La realidad es que la novela nació como nacen todas las novelas… un poco sobre la marcha. Cuando une se pone a escribir hace que las historias tomen un rumbo que a veces es independiente de la abolición de quien las escribe. Tal como decía Picasso “la inspiración te tiene que encontrar trabajando”. La realidad es que hay un espacio o una especie de magia que se va generando entre lo que una desarrolla y lo que finalmente va quedando, que no es fácil de transmitir en palabras. Creo que deberían saber que es una novela divertida, o al menos yo me divertí mucho escribiéndola, que trata de un grupo de amigas (un más cachivache que la otra) que se acompañan con todos los más y menos que genera el hecho de convivir. Creo que eso es algo que hoy estamos entendiendo más que nunca en esta situación de encuarentenades. Me parece que el hecho de estar junto a o en frente de otres nos lleva a ampliar siempre nuestra capacidad de pensar lo posible…


Vikinga Bonsái desde sus primeras páginas inicia rompiendo la normativa del lenguaje estándar para incorporar el lenguaje inclusivo, un lenguaje cuestionado pero que cada vez va ganando más terreno, ¿de donde surge la iniciativa de integrar el lenguaje inclusivo a la narrativa? Al momento de elaborarla, ¿te detuviste a pensar el impacto que podría generar dentro del campo literario? La verdad es que nunca pensé el impacto que podría generar. La iniciativa surge porque yo utilizo el lenguaje inclusivo en mi vida. Entonces, me parecía lógico que si yo lo usaba para expresarme normalmente también debería formar parte de mi ficción... que es otra manera u otro costado de mi expresión cotidiana. Respecto a la primera parte de la pregunta, me gustaría agregar que si bien le decimos lenguaje inclusivo yo no creo que sea un lenguaje, sino más bien una estrategia retórica. Es la manera de poner una serie de pedidos políticos que tenemos las mujeres como colectivo, con todas nuestras diferencias internas, en el plano del lenguaje. Es presentificarlo constantemente mientras hablamos.


¿Tenes pensado escribir otra novela con esta sintaxis? La verdad es que sí, porque yo normalmente escribo en inclusivo. En mis comunicaciones personales, por mail, en mis diarios, etcétera. Lo que hice después de escribir Vikinga Bonsai es escribir otra novela pero en género femenino no marcado, es decir, está narrado en femenino como si lo femenino fuese lo universal. Di vuelta el sistema lingüístico que rige en el español, por ejemplo, si tenía que narrar una situación en la que había hombres y mujeres ponía "todas están contentas" y esa oración incluía en el femenino a los hombres. Lo que me dejó escribir esa novela fue que la utilización de un género universal, ya sea masculino o femenino, oblitera a una parte de ese total. Cuando hablamos en masculino universal y nos referimos a nosotres como “nosotros” se invisibiliza a las mujeres y a las diversidades.

Ante el avance del llamado lenguaje inclusivo, desde diferentes instituciones surgieron guías que promueven su regulación. Este tipo de manuales han generado diferentes posiciones dentro y fuera de los feminismos. ¿Consideras que necesitamos una ente regulador que lo estandarice? ¿O debería utilizarse libremente como uno quiera? En principio yo estoy en contra de dar consejos y de decir cómo debería utilizarlo otra gente. Yo lo utilizo con total libertad, cuando yo quiero y me siento cómoda. No lo uso necesariamente en todos los ambientes, ni con todas las personas. Creo que para nada necesitamos un ente regulador que estandarice el uso del lenguaje inclusivo. Pienso que hay una zona muy productiva y llena de aventuras si se quiere en descubrir que nos permite hacer el inclusivo que no nos permite la regla. Esa puerta abierta a probar y jugar con el lenguaje es casi diría una de las cosas más interesantes que nos permite el inclusivo.

La novela no sólo se caracteriza por incluir un género gramatical neutro, sino que, además, se ven incorporadas otras variantes del lenguaje, como aquellas que se fueron generando en redes sociales por la globalización de la comunicación. Dentro de estas particularidades, destacamos el uso de los hashtag y los nombres asignados a los personajes. ¿Cuál es el motivo de esa selección de nombres? Los nombres de los personajes nacieron de la belleza de las palabras. Realmente para mi era importante dar entender de manera inmediata que la novela no tenía ninguna intención de ser una novela realista que iba a circular por otros raíles, o que era un trencito que iba a avanzar a paso acelerado por otro tipo de pacto narrativo. Los nombres lo que me permitían era volar con la imaginación y el deseo de degustar el lenguaje. Además, de dar un concentrado de la personalidad del personaje en su nombre.


Desde la primera página cuando leemos la cita del Facundo nos damos cuenta que lo que leeremos será algo completamente distinto. ¿Por qué motivo (si es que lo hay) empezaste tu libro así? ¿Es algo que ya tenías escrito? No, no es algo que tenía escrito. Lo escribí a propósito para la novela porque me pareció interesante que esta novela estuviera en diálogo con uno de los textos fundacionales de nuestra literatura nacional como lo es el Facundo. Es una historia machista, no porque los hombres escritores que tenemos en el canon no tengan valía, que sí la tienen por supuesto, sino porque hay millones de mujeres de igual valía que están totalmente oscurecidas, a las cuales no se las leen, no se las estudia, no se las trabaja. Al dejar a las mujeres fuera del tablero se genera un estado parcial en la historia de la literatura. Siempre somos marginadas, y la realidad es que no entramos dentro de la manadita de autores y autoras que se estudian consistentemente.


Hemos visto tu participación en Los siete locos, en la cual la presentadora, Cristina Mucci, comenta que “(...) el tema principal de la novela no son las situaciones que atraviesan los personajes sino el lenguaje, como está escrito.” Coincidimos en que la narración resulta ser una experiencia asombrosamente innovadora. Sin embargo, consideramos que la trama que decidiste narrar es igual de valiosa. ¿Por qué elegiste contar esta historia y construir a estos personajes? Sí, yo coincido también me parece que la narración y las personajas son también importantes en la historia. Elegí contar esta historia porque, en general, yo tiendo a narrar situaciones de hechos pequeños, “la pequeña historia”, cosas domésticas. Siento que- o más bien compruebo después de muchos años de escribir- me atrae lo doméstico. Pero lo doméstico no como algo menor, sino como el campo o el terreno donde vemos en acción las fuerzas que después van a ser las que identifiquemos como políticas. Es la interioridad, es el micromundo que es un mini- reflejo de lo que después la sociedad va a hacer en su conjunto en la plaza, o en el parlamento. Es un espacio, casi, de exploración mínima que luego va a derramar en lo público.

¿De qué hablamos cuando hablamos de estas mujeres? Hablamos de mujeres trabajadoras en principio, de mujeres que pueden o no ser madres solteras pero que tienen hogares a cuesta. Que tienen que enfrentarse a tareas de reproducción y cuidado, de limpieza y de todas las tareas no remuneradas que se hacen en el hogar con distinto tipo de apreciación crítica respecto si les corresponde o no, si es justo o no. Pero sobre todo creo que es un grupo de mujeres que tiene claro que en esta situación particular que les toca vivir se tienen que acompañar a como dé lugar y superar las diferentes dificultades que se le van presentando. Sobretodo para cuidar a Pequeña Montaña que es el personaje más desvalido de la novela.

Al momento de indagar un poco tu biografía vimos que te mantenés activa dentro del movimiento feminista, eso en tu narrativa se ve reflejado. Teniendo en cuenta que existen múltiples ramas dentro del feminismo - radical, socialista, anarquista, liberal, etc- ¿en cuál de ellas sentís más afinidad? Yo diría que siento afinidad con el feminismo que no busca poner etiquetas. Pienso que el feminismo sirve cuando es un movimiento emancipador para las sujetas que interactuamos con el. Si es un movimiento que va a llenarnos de imperativos que pueden ser o no respecto del patriarcado yo por lo menos no tengo espacio para eso . Me siento cerca de un feminismo que incluya a todes, que sea emancipador e igualador. Que busque no solamente la equidad de género si no también de raza , de orientación sexual, de clases. En fin, que seamos todas personas equivalentes.

Dentro de la carrera del Profesorado en lengua y literatura en UNGS una discusión recurrente estos años fue la poca visibilidad que tienen las autoras dentro de los programas de las literaturas, de a poco se fueron dando algunas modificaciones en los programas, lo cual es progresivo. En esta materia, en particular, contamos con autoras contemporáneas. ¿Cuál consideras que es el vínculo que tiene el ascenso del movimiento feminista con la literatura? ¿qué papel cumple la literatura en esta cuarta ola? Como dije antes las escritoras siempre estuvieron. Tenemos la suerte de que la literatura argentina es una literatura muy pródiga ya que desde muchísimo el siglo XIX contamos con material escrito y publicado por mujeres. Lógicamente al comienzo las que escribían pertenecían a una clase muy alta debido a que eran las únicas que podían delegar los trabajos de cuidado y reproducción a otras mujeres. Lograban "hacerse de un cuarto propio" como diría Virginia Woolf para dedicarse a escribir. Progresivamente, entrado el siglo XX mujeres pertenecientes a la clase trabajadora empezaron a acceder a la tecnología del libro y de a poco se fueron multiplicando los casos. Considero que la escritura es previa y que el papel del feminismo es darle visibilidad. En cuanto a la literatura sabemos que siempre acompañó a las derivas vitales y esta no es la excepción.

Anterior a los siete capítulos de la novela, hay unos microrrelatos donde se presentan algunos de los personajes que vemos en la obra. En particular, queremos destacar el de Talmente Supernova, donde se presencia un hecho de gatillo fácil donde los espectadores - lejos de quedar conmocionados- fríamente registran todo desde sus celulares. ¿Esta escena es reflejo de la tendencia alienante que tienen los dispositivos tecnológicos? Está muy buena esa interpretación, para mi todas las interpretaciones son válidas y posibles asi que podriamos decir que sí.

Te agradecemos nuevamente por habernos dado un espacio, para finalizar nos gustaría saber: ¿qué te hubiese gustado que te preguntemos en esta entrevista? Lo que me preguntaron estuvo muy bien. La verdad es que la agradecida soy yo porque es una alegría para mi que Vikinga Bonsai forme parte de un programa y entre en la universidad. Espero que les haya gustado y será hasta la próxima.


Entrevista realizada virtualmente en el marco de la cursada Literatura Argentina: Narrativa del Prof. Univ. en lengua y literatura en UNGS.

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